Un momento…
El detalle de cómo se guarda, se cifra y se comparte la documentación médica.
Los datos de tu Tarjeta Médica: tipo de sangre, alergias, medicamentos y tu contacto de emergencia.
Tus documentos médicos: estudios, recetas, notas de consulta, facturas e informes médicos — cualquier documento que subas o captures ligado a un evento médico.
Las conversaciones de cada evento con las instancias médicas involucradas (hospitales, laboratorios, farmacias, consultorios, aseguradoras).
Si tienes Círculo: los mismos datos de cada persona que cuidas, en su propio expediente.
No guardamos resultados clínicos que nosotros generemos — no diagnosticamos ni interpretamos. Solo organizamos lo que tú o quien te atendió ya generó.
Al crear tu cuenta, aceptas tres cosas por separado: los Términos y Condiciones, el manejo de tus datos sensibles de salud, y las comunicaciones de marketing — esta última puedes rechazarla sin perder nada de la plataforma. Nada viene marcado por omisión.
Si te invitan a un Círculo, verificas tu identidad con un enlace único que llega a tu correo (caduca en 14 días), lees el aviso de privacidad simplificado y das tu propio consentimiento desde tu cuenta — nadie lo da por ti. Ese consentimiento decide si el titular puede ver tu expediente en espejo, y lo puedes revocar en cualquier momento, sin avisar a nadie ni pedir autorización.
Tus documentos se alojan en infraestructura en la nube de un proveedor especializado, con cifrado en tránsito y en reposo, respaldos periódicos y control de acceso interno por roles, para que dentro del equipo solo quien necesita ver tu información pueda hacerlo.
El acceso a un expediente funciona en espejo: si eres miembro de un Círculo, quien te cuida ve exactamente lo mismo que tú ves en tu propio expediente — ni más, ni menos. No hay acceso parcial ni por documento.
Ese acceso existe porque tú lo consientes, desde tu propia cuenta — nadie lo activa por ti. Puedes revocarlo cuando quieras, sin avisar a nadie ni pedir autorización, y deja de verse de inmediato.
Tanto tú como quien te cuida pueden eliminar cualquier documento o evento de tu expediente, sin importar quién lo haya subido.
Si quien te cuida tiene un rol comercial (un broker o intermediario que te da servicio), las mismas reglas de espejo y consentimiento aplican — con obligaciones adicionales de confidencialidad de su parte hacia ti.
Cuando usas la captura asistida por IA, el documento se envía al modelo de inteligencia artificial, que lee y transcribe datos como fechas, montos, institución o profesional tratante. Te los presenta para que los verifiques y corrijas si hace falta — la clasificación final siempre la haces tú, el modelo nunca decide por ti.
Tus documentos no se usan para entrenar modelos de inteligencia artificial.
Si prefieres no usar la captura asistida, puedes registrar tus documentos a mano en cualquier momento — Ojo Clínico es opcional, no obligatorio.
Tu Tarjeta Médica muestra lo esencial para cualquier situación: tipo de sangre, alergias, medicamentos y tu contacto de emergencia. No expone tu expediente completo, ni tu historial de consultas, ni ningún documento.
Se comparte con un código QR. Quien lo escanea —un paramédico, un hospital, quien esté contigo— ve esa información sin necesidad de crear cuenta ni instalar nada.
Desde tu cuenta puedes revocar el acceso temporal, desactivar la Tarjeta Médica o regenerar su código en cualquier momento. Mientras la función siga activa, el acceso de emergencia se mantiene: para eso existe.
Para operar ISAA trabajamos con un número reducido de proveedores, cada uno con acceso solo a lo que necesita para su función: quien aloja la infraestructura y tus documentos, quien procesa los documentos que capturas con Ojo Clínico —sin usarlos para entrenar modelos—, quien procesa el pago de tu suscripción sin acceso a tu expediente, y quien envía y recibe los correos de tus eventos médicos.
Ninguno de estos proveedores puede usar tu información para fines propios ni compartirla con alguien más. Puedes leer más sobre cómo se comparte tu información con estos proveedores en nuestro Aviso de privacidad.
Cuando eliminas un documento o cierras tu cuenta, tu información se bloquea primero y se suprime después de forma real: de la base de datos, los respaldos y cualquier índice de búsqueda. No queda ahí guardada "por si acaso".
Puedes exportar tu expediente completo en PDF cuando quieras, directamente desde tu cuenta. En el plan Gratis tienes una exportación; en el plan pagado, sin límite.
Si decides irte, te llevas tu expediente completo contigo — no es una función del plan, es tuyo, siempre lo fue.
Si ocurre una vulneración que pueda afectar tus datos, te lo notificamos de forma directa — nunca a través de un tercero — explicándote qué pasó, qué información se vio afectada y qué puedes hacer al respecto.